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Traducir un documento de Word

Recibe el mismo documento en otro idioma: cada título, tabla, lista, encabezado, nota al pie e imagen donde estaba, y la negrita sigue en negrita. No se guarda nada, nunca.

  • Nunca se guarda
  • Sin filas ni esperas
  • Sin registro, sin marca de agua

Cómo funciona

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Agrega tu documento

Suelta un archivo .docx en la página. Su idioma se reconoce automáticamente.

2

Elige el idioma

Selecciona el idioma al que quieres traducir. La primera vez que usas un idioma, sus datos de idioma se descargan una sola vez y se conservan para la próxima.

3

Traduce y descarga

Obtienes un .docx con el mismo diseño, en el nuevo idioma, listo para abrir en Word, Google Docs, Pages o LibreOffice.

Traducir las palabras, y nada más

Un .docx es un archivo ZIP de XML, y un párrafo dentro de él no es una sola cadena: es una serie de runs, cada uno con su propio formato, intercalados con campos, marcadores, anclas de comentarios e imágenes. Traducir el texto de un párrafo es la mitad fácil. La mitad difícil es que “The red house” se convierte en “La casa roja” (la palabra en negrita se movió): una herramienta que traduce run por run produce “La rojo casa”, gramaticalmente rota, y una que traduce el párrafo como una sola cadena pierde la negrita.

Aquí cada párrafo se traduce entero, con su formato incluido como marcado que el traductor mantiene unido a las palabras, así que la negrita cae en “roja”, un hipervínculo se queda en las palabras que abarcaba y la referencia a una nota al pie se queda con la oración a la que pertenece. Todo lo que no es texto (campos, marcadores, imágenes, anclas de comentarios, saltos de línea) se extrae, se transporta como marcador de posición y se vuelve a colocar como exactamente el mismo XML.

El resto del archivo nunca se reescribe. Los estilos, la numeración, las propiedades de sección, los encabezados, los temas y la carpeta de medios se copian byte por byte, y por eso el resultado se abre como cualquier otro documento y se ve como el original: es el original, con otras palabras.

Si buscas otra cosa

Para una traducción que alguien va a firmar, publicar o de la que dependerá en temas médicos, recurre a un traductor profesional: toda traducción automática, incluidas las grandes herramientas en línea, puede producir una oración fluida que dice algo incorrecto.

Para un documento muy largo en el que la calidad importa más que la privacidad, la carga de documentos de DeepL y Google Translate suele dar traducciones más naturales, sobre todo en pares de idiomas menos comunes; a cambio, el documento va a sus servidores, y los planes gratuitos limitan el tamaño y la cantidad.

Preguntas frecuentes

¿De verdad se conserva el formato?

Sí. Solo cambian las palabras. Las fuentes, los tamaños, los colores, la negrita y la cursiva, los estilos, las tablas, las listas, los encabezados y pies de página, las notas al pie, los cuadros de texto, las imágenes, el diseño de página y los saltos de sección son los del documento original, sin tocar. Cuando una oración mezcla formatos (una palabra en negrita, un enlace), el formato sigue a la palabra traducida al lugar donde quede en la nueva oración.

¿Mi documento se sube o se guarda?

No. El documento se traduce aquí y nunca se envía a ningún lado, que es justamente lo importante con contratos, cartas médicas, currículums y cualquier cosa que no pegarías en un sitio web. Lo que se descarga son datos de idioma, iguales para todos, una vez por idioma.

¿Qué tan buena es la traducción?

Lo bastante buena para leer, entender y trabajar con el documento: es la traducción automática que Mozilla integró en Firefox, y funciona mejor entre el inglés y los principales idiomas europeos. Como toda traducción automática, puede fallar con expresiones idiomáticas, nombres y términos especializados, así que pide a un hablante con dominio del idioma que revise cualquier cosa legal, médica o que vaya a imprenta.

¿Entre qué idiomas puedo traducir?

Más de 50, entre ellos español, francés, alemán, portugués, italiano, chino, japonés, coreano, árabe, hindi, bengalí, ruso, ucraniano, turco, indonesio y vietnamita. Cualquier idioma se puede traducir a cualquier otro: los pares sin un modelo directo pasan por el inglés, de forma automática.

¿Qué queda en el idioma original?

Los códigos de campo (números de página, fechas, las instrucciones de una tabla de contenido), las ecuaciones, el texto eliminado en el control de cambios y el texto que es un código, una dirección o un número (un número de factura, una dirección web, un correo electrónico) se conservan exactamente. El texto dentro de las imágenes no se puede traducir, porque no es texto.

¿Funciona con árabe, hebreo e idiomas asiáticos?

Sí. Los idiomas que se escriben de derecha a izquierda reciben párrafos de derecha a izquierda, y la negrita, la cursiva y los tamaños se trasladan a los ajustes que Word usa para el árabe, el hebreo y las escrituras de la India, así que el formato también se ve en esas escrituras. Además, el texto se marca con su nuevo idioma, para que el corrector ortográfico y las fuentes lo sigan.

¿Por qué la primera traducción tarda más?

La primera traducción a un idioma descarga sus datos de idioma: entre 15 y 70 MB aproximadamente, que se muestran antes de empezar. Se conservan, así que el siguiente documento en ese idioma empieza al instante. Puedes quitar los datos conservados desde la página cuando quieras.

Conviene saber: Los archivos .doc antiguos deben guardarse primero como .docx, y a los documentos protegidos con contraseña hay que quitarles la contraseña. No se traduce el texto dentro de imágenes, páginas escaneadas ni objetos incrustados. Una oración traducida puede ser más larga que la original, así que una página muy ajustada puede redistribuirse. La traducción automática no es una traducción certificada.

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